Supongo que porque estaba $15 la entrada, y también porque era domingo, seguro, no fue mucha gente al boliche “565″ a ver a Sin Ley. Como juego de local, yo fui. Y además quería ver qué tenía para ofrecerme en vivo esta bandaza. $15 la verdad es caro, pero lo valió. Había un par de gatos locos, muy pankis, y como Dios manda el recital empezó atrasado. La entrada decía a las siete, y terminó arrancando como a las once. Yo llegué a eso de las diez, y estaba tocando la banda soporte, Hemorragia Nasal, que sonó más o menos, a pleno punk rock cabeza.
Sin Ley arrancó con un par de canciones de su último disco, “Mafisima”. La primera fue Infractora, la segunda no me acuerdo, y la tercera fue mi canción preferida, del primer disco: Una y otra vez. Ahí sí que se puso a pleno el pogo, con unos loquitos saltarines e incluso un par de minitas. Patadas, piñas y empujones. Agite, en fin. Un buen comienzo.
Lo que estuvo más piola fue la buena onda de la hinchada. Todos pankis cabezas salvo un par de nenas y gaturros bien vestidos, y mucho pogo. Me llamó la atención no ver crestas, pero me imagino que así como la cresta fue una manifestación de rebeldía en su momento, ahora funciona al revés, considerando que está hasta las manos de crestosos caretas que piensan que el pank es Blink 182 y Sum 41, o que, peor todavía, no conocen siquiera el término “punk” pero se hacen una cresta como un peinado más en la peluquería. Bue, volviendo al pogo, me ligué un par de buenos tropezones, muchas patadas y un par de piñas, y eso que eramos pocos, ja. En la valla había una sola fila de personas y sobraba espacio, pero igual levantábamos a los pibes y los tirábamos del otro lado, flashando que éramos multitud. Salvo por el lugar, que es re careta, tuvo todo el punk rock el recital. Igual seguro que fue por eso que el sonido estuvo piola, se escuchó todo bien y claro, salvo la voz, como es costumbre.
Se siente la falta del Santi (que en paz y con muchas drogas y conchas alrededor descanse) en la viola, eso sí, pero igual la banda viaja. Viaja piola, sonó, y bien. Tocaron por tandas de pank animal y reggaes tranquilos, con la dureza que los caracteriza. Tocaron Raros, Porroró (que desató alto coro en la hinchada), No sé, la cumbia panki Mi amor, Una vez más, alguna que se me debe estar escapando y un par tranquis del último disco. Ésos, como para dar un descanso del pogo de los pank rock más polenta, como el ya mencionado Una y otra vez, Nopasana, Vamos, Santi, Industria kriminal, Perra, Nuestros cuerpos, o A los chicos, entre otros tantos. Después voy a conseguir la lista de temas y la voy a poner acá.
La posta es que me dio la sensación de que el recital duró poco, pero seguro fue porque las canciones del disco nuevo no me gustan (salvo dos, o tres), y cuando las tocaban me dormía de parado, y si no lo tocaron entero pegó en el palo. Fueron dos horas más o menos a pleno agite, entre camperas de cuero, vaqueros gastados, viseritas y mochilas de Flema.
Tuvo dos cosas malas: 1) No tocaron un par de otras canciones que me hubiera gustado escuchar, como Cuanto mal, Sin saber de vos, Por favor, Morir quizás, Depresión, qué sé yo, No me drogo más y alguna otra, que bien hubieran venido en vez de las nuevitas. Pero bue, es una apreciación personal mía, el recital la verdad estuvo piolita. Dudo que vaya a perderme el próximo que den acá los muchachos. 2) La entrada, fea como todas las entradas de este tipo:
Curiosidad: hicieron dos pausas, y después de la segunda hicieron un par de temas más y se tomaron el palo. Bue, cuando se estaban bajando del escenario amagando que se iban a ir, el Dudu, que estaba fumando un cigarro, tiraba besos de coté. Jaja, estaba como para descansarlo. Pero todo repiola, toda la onda le puso desde ahí arriba.
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_Próximamente lista de temas y fotos.



